Me gustaría comenzar destacando el análisis de Iliana Cabrera, cuando explica: "siento que de cierta manera comenzaron a influir en mis opiniones y no me permitían expresar lo que yo realmente pensaba, por lo que decidí primero redactar mis puntos de vista y posteriormente leer los de los compañeros para poder hacer una participación auténtica que describiera realmente mis impresiones".
Es una reflexión que nos puede ayudar a recordar como vamos construyendo nuestros propios discursos y hasta que punto estamos influidos por el contexto, por lo que los demás expresan, por los medios de comunicación, etc. Lógicamente nosotros también a su vez influimos en los demás.
En este sentido, casi todos los compañeros/as han destacado el enriquecimiento que ha supuesto el debate. A modo de ejemplo, destaco los siguientes extractos de diferentes blogs:
- Gema Campos: "El debate, a modo personal, me aportó varias cosas y la primera y más importante fue la de "reflexionar" sobre el texto leído".
- Jaione Garay: "pues nos ayuda a entender nuestros posibles planteamientos erróneos y nos posibilita la adquisición de nuevos puntos de vista o ideas que no nos habíamos cuestionado antes".
- Ada Gutiérrez: "lo más valioso es poder ir leyendo las aportaciones de los compañeros pues, en primer lugar y sobre todo al principio, me han ayudado a ir entendiendo y delimitando las bases antropológicas sobre las cuales se fundamenta la interculturalidad".
- Eulises Vega: "expresaban algún punto de vista que en su momento yo había omitido en el caso de estudio, y que me hacían revalorar la situación tomando en cuenta estos nuevos elementos".
- Mariola Machado: "Y un larguísimo, Etc., de opiniones a veces antagónicas a mis ideas, que me ayudaron a reconsiderar cada concepto, lo que no es poco".
- Margarita Valencia: "En algunos casos vuestras argumentaciones me han hecho tomar conciencia de aspectos que no me había planteado".
- Tània Casanova: "ha sido un debate que me ha tenido muy pendiente de todas las intervenciones de los compañeros/as seguramente por la diferencia de opiniones y por el espíritu reflexivo que me ha promovido".
- Margalida Coll: "considero que ha habido aportaciones muy valiosas de distintos compañeros que me han hecho reconsiderar mi posición sobre el tema".
Los dos últimos comentarios son de dos compañeras del aula en catalán (sus intervenciones están traducidas), me ha parecido interesante incluirla como muestra de que los resultados en otras aulas son parecidos.
Me disculpan el resto de compañeros/as, porque también han hecho referencia a este aspecto, pero para no hacer muy extensa esta entrada, tengo que limitarme a unas pocas citas.
Y lo anterior, sin olvidar que a veces el debate parecía hecho de "exposiciones individuales", tal y como comenta Úrsula Perona: "si bien he echado en falta la conexión entre los mensajes del debate. En muchas ocasiones no parecía un debate, faltaban alusiones a otros mensajes, respuestas a preguntas lanzadas al aire por otros compañeros o críticas o cuestionamiento de otras opiniones. Los mensajes parecían más bien disertaciones solitarias".
En línea a lo que expuse al principio sobre Iliana Cabrera, debemos preguntarnos, ¿hasta que punto mis opiniones son mías?.
Creo que es muy interesante el comentario de Alex López, que al referenciar la metáfora del bosque que escribí en mi primera entrada nos dice: "La descripción que hace, me recuerda mucho al mosaico de culturas, una metáfora de Cliffor Geertz que tanto cambió mi comprensión de la diversidad cultural hace un par de años".
Alex ha dado la clave de como se van desarrollando nuestras ideas, pues en efecto, quizás yo no hubiera podido hacer esa metáfora si no hubiera estudiado a Cliffor Geertz en otra asignatura.
Por ello, nuestras opiniones, nuestros pensamientos, son construcciones nuestras, claro que si, porque nosotros realizamos un proceso activo en el aprendizaje, pero no debemos olvidarnos de que todo lo que leemos, escuchamos, vemos, o buena parte de ello, influye en como explicamos la realidad, como describimos el mundo y como nos presentamos a nosotros mismos dentro de él, y en definitiva, impacta en nuestra perspectiva de como cambiar el mundo, hacia donde queremos que vaya, cual es nuestra responsabilidad y que podemos o no podemos hacer.
Y si esto es así, que importante es, entonces, hablar, poner en duda, someter a revisión todo eso que nos llega desde fuera.
Esta tarea es tan importante como lo es darnos cuenta de las ideologías y relaciones de poder que sustentan este mundo social nuestro, como algo global, total.
Simplemente pensemos... ¿a quien conviene más la globalidad "armoniosa"?.