domingo, 20 de diciembre de 2009

5. Cierre de la asignatura y evaluación.


- Valoración del blog:

Nunca había abierto un blog, aunque conocía su existencia. En este sentido me gustó el tener que realizar esta actividad como una novedad y también me sorprendió lo fácil que es realizar comentarios y modificaciones.

En relación a la asignatura, las primeras dos entradas me parecieron oportunas, no porque el resto en sí mismas no me lo parecieran, sino porque la número 3 "seguimiento y evolución de la WebQuest" llegó en un momento de especial tensión académica. La PEC 2 sin duda fue la que más tiempo llevó y por eso creo que para esa PEC es mejor ofrecer al alumno una "pausa" en el blog.

Propongo que la entrada 3 y 4 se refundan, de esta forma se puede hacer más relajadamente junto con la última PEC.

Las entradas más interesantes fueron las relacionadas con los comentarios a los otros blogs y en relación al debate. Es cierto que fue un poco trabajoso, incluso me sentí un poco desanimado ante el enorme material que se había generado en el debate. Recuerdo que pensé : "¡ahora tengo que leer todo de nuevo!".

Sí, es que cuando fui participando en el debate, no había expectativa de que luego esa información iba a utilizarse más tarde, por ello propongo que se le avise al alumno de que explícitamente se le pedirá un análisis del debate una vez que concluya.

Puede parecer algo trivial, pero no lo es. De esta forma el alumno se concentra más en ir anotando aquellos aspectos importantes, algo que en el propio devenir de debate no se hace (o al menos yo no hice), pues uno va contestando y tratando solo algunos de los aspectos que le parecieron más interesantes. En cambio, en una valoración del debate la información debe ser más específica.

Respecto de los otros blogs, está bien que pudiéramos consultarlos, pues nos enriquecemos con nuevas ideas y a la vez motiva saber que los compañeros van a leer lo que tu has escrito.

El blog no ha servido tanto para organizar, pero si para reflexionar, aunque no por el blog en sí mismo, sino por el contenido que se pedía en cada entrada.

El uso dado ha sido fundamentalmente instrumental, es decir, cumplir con lo que se nos pedía en la asignatura.

Darle un uso personal a un blog así a mi me resulta un tanto complicado, primero por la falta de tiempo y segundo porque uno no tiene muy claro quienes serán los lectores.

Creo que los dos aspectos fundamentales que alguien que crea un blog busca es comunicar y compartir. Ello requiere dedicación y tiempo. Cierto es que pueden ser blogs informales, donde se cuenten cosas que no lleven demasiado tiempo redactar, pero ¿que interés tendría?.

Es importante saber a quien va destinado el blog, y en este sentido el blog de la asignatura no partía como una iniciativa personal, en la que queríamos comunicarnos a nivel profesional o a nivel más informal. Existen blogs de personas que van subiendo entradas y debatiendo sobre aspectos de interés relacionados con tal o cual profesión. En otros casos esos blogs van dirigidos a amigos y allegados, entonces cuenta más lo personal, lo anecdótico, lo reflexivo o simplemente el dar a conocer lo que nos pasa, lo que nos gusta, etc.

No creo que utilice este blog en el futuro. Y ello porque el público reducido que tendría, si se trata de un blog informal, queda cubierto ya con los emails que uno envía a las amistades. Contar la vida personal así en público y sin saber quien lo va a leer tampoco es que me entusiasme mucho, aunque claro, para todo hay un grado y puede existir un punto de equilibrio en ello.

En lo profesional no estoy motivado tampoco porque creo que tendría que dedicarle más tiempo del que tengo. Se trataría de ir aportando cosas útiles, reflexiones, etc.

Creo que tener o no un blog es una cuestión muy personal, que uno sienta o no "la necesidad" de compartir con un potencial lector que va más allá del grupo de amistades y familiares. No digo que no pueda ser interesante, pero a mi no me llama la atención.

- Sobre la asignatura:

No recuerdo en que asignatura estudié el tema de la cultura, pero si que la visión que se ha presentado aquí ha sido más desarrollada. Uno puede estar o no de acuerdo con una perspectiva u otra, pero lo importante es al menos conocerlas.

En este aspecto recuerdo visiones como la de Geertz o Levi-Strauss. Por ejemplo, respecto de este último autor y su posición esencialista, me pareció correcta hasta que pudimos poner en duda el propio concepto de cultura (un asunto que se pudo ver en profundidad en el artículo complementario "La educación multicultural y el concepto de cultura").

Levi-Strauss defendía que tenemos que huir de un universalismo destructor así como de un particularismo ciego. El principal temor expresado era que la cultura "dominante" terminara con la riqueza cultural.

Gracias a los planteamientos tratados en la asignatura pude ampliar esa visión. Es sumamente importante revisar el concepto de cultura pues ello es lo que nos permite abrirnos a otras propuestas.

En efecto, si vemos la cultura como algo cerrado, tenderemos a verla bajo un prisma que nos indique la "necesidad de protegerla". Pero si nos damos cuenta de que es un conjunto de elementos en continua evolución, no muy claros en sus límites, y que se crean precisamente gracias al encuentro de diferentes grupos humanos, entonces nos acercamos más a una concepción propia de la interculturalidad.

Respecto de los objetivos, creo que se han cumplido, excepto el número 2: "examinar los modelos teóricos de política educativa directamente...". Cierto es que dimos unas pinceladas, pero es demasiado ambicioso el asunto, es un tema demasiado extenso. Si que es necesario su conocimiento, tal y como lo hemos dado está bien (aunque el contenido de los módulos en este aspecto es muy escueto y poco representativo), pero expresaría el objetivo de otra forma. Más que "examinar" sería "adquirir conocimientos básicos".

Creo que lo fundamental, saber que es lo que defendemos cuando tenemos tal o cual idea sobre la cultura y la llevamos a la práctica educativa es el principal logro de aprendizaje de esta asignatura.

Sin esta reflexión uno podría haber seguido en ideas un tanto superadas, sobre el pluralismo por ejemplo, o entrando en debates sobre la defensa de lo propio o lo ajeno, como algo absoluto y digno de ser detenido en el tiempo, conservado, cuando es precisamente al contrario: la mayor riqueza de la cultura es su continua evolución.

domingo, 13 de diciembre de 2009

4. Valoración de recursos para la Interculturalidad



Esta WQ que hemos creado junto con la compañera Úrsula P.M. está dirigida a alumnos/as de cuarto de la ESO.

Para su elaboración hemos partido de un modelo crítico de la cultura, de forma que la principal finalidad es que el alumno pueda reflexionar sobre el concepto de la cultura y luego aplicar
lo aprendido a la diversidad cultural, la convivencia, los estereotipos, los derechos humanos y el uso de la violencia.

Las tareas se dividen en tres grandes apartados:

a) Escuchar y ver vídeos de música: con ello pretendemos que se vaya revisando diferentes aspectos relacionados con la definición de cultura (sus fronteras, el enriquecimiento mútuo, etc). Las canciones son de diferentes orígenes y estilos.

b) Conocer la Declaración Universal de los Derechos Humanos: se trata de encontrar en dicho documento una forma de consenso sobre valores primordiales (libertad, igualdad, etc), integrando la importancia de los mismos a la hora de vencer estereotipos y no justificar el uso de la violencia.

c) Realizar una revisión sobre el propio proceso de aprendizaje: para que el alumno sea consciente de lo que ha aprendido, de las dificultades, de las opciones futuras de reflexión, etc.

- Valoración de la webquest como herramienta que puede incidir especialmente en habilidades de carácter intercultural:

El acceso a información muy variada, tanto escrita como multimedia (videos, imágenes, canciones, etc), de diversos grupos humanos, con una historia y elementos culturales diferentes (y bajo un prisma relativista moderado), permite acercarnos a realidades desconocidas por el alumno. Si la interculturalidad se basa en la negociación, en la interacción, en el acercamiento al otro mediante el diálogo, conociéndolo; y la visión crítica de la cultura que nos presentaba García, Pulido y Montes del Castillo (1997), como modelo de educación multicultural, necesita “un conocimiento crítico sobre la cultura propia”, que ha de “generarse en el contraste constante con otras formas culturales”, las WQ permiten superar el contexto cultural más o menos inmediato del alumno (aunque diverso), mediante información difícilmente accesible por otros medios (al menos en riqueza y en disponibilidad inmediata), brindando conocimiento que facilita ese necesario contraste entre culturas y el acercamiento cognoscente.

Pero claro, el “que hacer” con esa información es todavía más importante: hemos de incentivar al alumno a pensar, a reflexionar sobre conceptos, sobre cuestiones que en apariencia tienen una sola lectura, ayudando a que descubran otras formas de entender la realidad. Todo ello es perfectamente posible con las WQ.

Sin duda uno de los grandes retos de la Educación Intercultural es combatir estereotipos dañinos, que fustigan a ciertos grupos, con el peor ejemplo del uso de la violencia. Hemos de buscar la integración, mediante la negociación y un trato igualitario, que rompa con relaciones de poder instauradas. Las WQ también permitirá no solo un acercamiento desde el conocimiento formal, sino desde lo emocional. Comprender no solo es entender cognitivamente algo, sino captar su esencia y ello parece imposible sino utilizamos todo nuestro potencial cognitivo-emocional. La música es una forma de activar este potencial, pero también podemos proponer otro ejemplo, como el uso en la WQ de la comunicación virtual de los alumnos con otros de zonas diferentes, de regiones más o menos remotas (existen diversas redes con estos fines), que incentiven el sentimiento de vinculación, de que todos pertenecemos a esto que llamamos humanidad. Solo desde ese profundo conocimiento y afecto surge el respeto de forma natural.

- Comentario de la página web evaluada:



Análisis conceptual

La propuesta que realiza la WQ parece más próxima al multiculturalismo que a la interculturalidad. Analicemos esta cuestión con detalle:

- Se asume un abanico de culturas presentes en un mismo espacio social, aunque separadas: la idea de “tarta”, resaltando las “partes” o “porciones” que le corresponde a cada cultura, nos recuerda al aislamiento que propugna el multiculturalismo. Por el contrario, el paradigma de la interculturalidad resalta el continuo intercambio, la interacción.

- Se presupone una homogeneidad cultural que olvida por completo la diversidad intracultural: cada miembro del grupo debe contrastar con el compañero que “la información es correcta”. Como indiqué en el apartado de limitaciones, es muy probable que dentro de la pretendida homogénea cultura de origen, existan diferencias que impidan al alumno manifestar si tal o cual información es correcta. Como ejemplo relataré que hace años viajé a Alicante y allí probé una comida llamada “caldo con pelota” (está formada por carne picada, piñones y especias, se sirve en un cuenco con caldo, como si fuera una albóndiga gigante). Jamás había oído nada de tal plato y es algo muy conocido y típico de la zona.

- Centra su atención en las características de una cultura, como algo cerrado, pero no estimula a realizar comparaciones para poner en evidencia similitudes y diferencias. Se pierde la oportunidad de indagar en unan visión relativista, crítica de la cultura.

Por lo expuesto, si tuviéramos que referirnos a alguno de los modelos de educación multicultural desarrollados por Garcia, Pulido y Montes del Castillo (1997), encontramos algunos rasgos propios del modelo “el entendimiento cultural: el conocimiento de la diferencia”. No obstante, la propuesta de la WQ carece de algunos elementos fundamentales de dicho modelo, como el estudio de las similitudes.

En cuanto al concepto de cultura, Moodley (citado por García, Pulido y Montes del Castillo, 1997), indica que “en la mayoría de visiones sobre educación multicultural se halla implícita una concepción algo estática de la cultura. La cultura es vista como un conjunto más o menos implícito de características inmutables atribuibles a grupos diferentes de personas”.

En este sentido, la WQ parece defender una visión propia del particularismo, por esa imagen de culturas perfectamente delimitadas. Frente a ello, puede defenderse un concepto más dinámico de cultura, pues los intercambios continuos, la interacción permanente, hace que los límites de cada cultura sean difusos y se presenten más como categorías mentales, socialmente construidas, aunque individualmente modificadas, que como un conjunto de rasgos “objetivos” y “tangibles” común a un grupo humano.

Me pregunto, adicionalmente, si junto a ese particularismo, el hecho de que no se mencione en ningún momento la comparación, llevan implícito ideas propias de la irreductibilidad.

Por otro lado, en las conclusiones establece unos objetivos que resultan un tanto cuestionables, en concreto:

- Llegar al punto de que miembros de diferentes culturas lleguen a conciliarse”: parece presuponer que existe algún conflicto entre las culturas de los alumnos que conforman el grupo. Ello resulta un tanto incoherente con el contenido de la tarea. Solo se encomienda la búsqueda de información para conocer rasgos de otras culturas, pero en ningún momento se invita a reflexionar sobre conflictos. No comprendo bien como se pretende alcanzar una conciliación sin más, por compartir con el compañero información sobre su cultura. Lo anterior no significa negar la existencia de conflictos, que puede haberlos, algo de lo que no es ajena la interculturalidad, solo que no se adecua a lo presentado en la WQ.

- La finalidad de este ejercicio es básicamente la convivencia entre personas de culturas diferentes”: en el mismo apartado de conclusiones, bajo el título de "guía para el profesor", expresa que “esta actividad puede llevarse a cabo en unas 5 o 6 sesiones de clase”, ello es indicativo de que se ha pensado desarrollar en la escuela o el instituto (ya hemos aclarado que no establece límite de edad). Pues bien, en base a ello me pregunto si esa convivencia no se produce ya a diario en la clase y en el patio. No soy capaz de vislumbrar en que consiste la convivencia si el aspecto cooperativo en el que descansa el trabajo (una vez finalizado el trabajo individual) es opinar sobre la veracidad o no de la información encontrada en Internet. Que se fomente la cooperación y la colaboración entre alumnos, si, pero la convivencia ya está presente en todo momento y por tanto no parece razonable esgrimir tal cuestión como la finalidad de la tarea propuesta.

En cuanto a la posición interculturalista, pudiendo ser débil o fuerte, aunque se habla de la convivencia y la conciliación, si atendemos exclusivamente al contenido de la WQ, más allá de las intenciones declaradas (que no coinciden con lo desarrollado en los diferentes apartados), no puede deducirse ni una ni otra. Las limitaciones comentadas reducen el impacto de la WQ al conocimiento meramente repetitivo. En este sentido, aunque parece que busca ir más allá de una posición interculturalista de mínimos, no desarrolla un auténtico conocimiento comparativo, a la vez que reflexivo sobre las culturas, la relatividad, los estereotipos, la tolerancia, etc. En definitiva, falta la propia interculturalidad en la propuesta global.

Potencial educativo

Una de las características fundamentales de las WebQuest (Eduteka, 2002) es el uso de la información con fines distintos al mero conocimiento memorístico. Lo distintivo de este tipo de herramientas es que se le presenta a los alumnos una tarea en la cual debe reflexionar, elaborar, comparar, analizar o en términos generales construir un nuevo conocimiento a partir de un proceso en el que es partícipe de forma activa, y no como mera repetición o extracción de información. En la WQ valorada se propone compilar información, sin ningún otro cometido, lo cual impide aprovechar todo el potencial educativo de este tipo de páginas Web.

Por otro lado, las recomendaciones que se realizan por profesionales experimentados en la utilización de la WQ (Eduteka, 2005) es que la información necesaria para elaborar el producto propuesto esté delimitada en una serie de recursos facilitados en el propio apartado de proceso (o incluso en un apartado específico).

En la WQ analizada se pide buscar información sobre culturas, brindando una serie de buscadores, lo cual va contra el uso eficiente del tiempo. La enorme cantidad de páginas, a veces con informaciones de dudosa validez, conlleva un torrente de información que es muy difícil de seleccionar.

Adicionalmente a lo anterior, los diversos apartados de la WQ, como la introducción, tarea o proceso, no se ajustan a los contenidos recomendados. Por ejemplo, el apartado de “tarea” es de extensión mayor al de “proceso”, cuando en realidad debe ser al contrario. En el apartado tarea debe especificarse de forma detallada la tarea, pero no todo el proceso. El producto no se especifica lo suficiente, solo se dice “cada alumno deberá presentar un trabajo informativo”, ¿cuál es el contenido?. Solo se indica que se buscará información sobre “costumbres culinarias, familiares y culturales”. Por otro lado, en el proceso faltan instrucciones de enorme trascendencia, como la manera de contrastar con el compañero la información encontrada, que consecuencias trae el que no coincida (si se ha de dejar constancia en algún sitio, por escrito, o si el trabajo no debe modificarse, o si modificándose se ha de advertir de la modificación a raíz de lo comentado por el compañero, etc), la extensión del trabajo, etc.

Las conclusiones no aportan al alumno información alguna, sino solo indicaciones para el profesor, algo que en realidad debería ir indicado en una guía didáctica. En dicho apartado debería indicarse “los aspectos de la temática que se esperaba que el estudiante descubriera mediante el desarrollo de la Tarea” y “estimular la reflexión del estudiante sobre la importancia del tema para su vida cotidiana o para el medio en el que vive” (Eduteka, 2005).

Posibles usos

El conocimiento de otras culturas (sin caer en una visión particularista) es siempre recomendable como bagaje imprescindible para comprender realidades cotidianas, en el contexto próximo del alumno o bien en territorios más lejanos. La globalización supone un reto adicional, pues los movimientos migratorios conllevan un contacto continuo, una convivencia de grupos humanos portadores de diferentes culturas.

El aspecto más formal de la WQ, sea aprendiendo sobre costumbres, gastronomía, fiestas u otros aspectos similares, tiene un valor, que aunque resulta ser muy por debajo de la potencialidad de una WQ, podríamos reconducir introduciendo una serie de mejoras.

Antes de desarrollar esas posibles mejoras, he de puntualizar que a lo máximo que parece poder aspirarse, dado el diseño de la WQ, es a un modelo de “entendimiento cultural”, tal y como lo definen García, Pulido y Montes del castillo (1997). Y aunque me basaré en él para diseñar las mejoras, comparto una visión diferente del concepto de cultura, propia del paradigma intercultural, donde el relativismo tiene un peso significativo. Por ello, antes que definir a las culturas como aisladas y cerradas, asumo las fronteras como difusas, dado el continuo contacto que va generando nuevas formas y usos culturales. Si fuese posible “rediseñar” completamente esa WQ sería de lo más interesante introducir aspectos del modelo de “educación intercultural como desarrollo de la crítica cultural” (García et. al, 1997), brindando un nuevo concepto de cultura, relativizando lo propio, a la vez que presentando conocimiento alternativo para el contraste cultural.

Dicho lo anterior, y respetando en cierto modo el concepto de cultura del que parte la WQ evaluada, se pueden sugerir las siguientes mejoras:

1- Completar aspectos propios de un modelo educativo específico: si, tal y como he explicado anteriormente, partimos de una WQ basada en un modelo educativo de “entendimiento cultural” (como uno de los modelos de educación multicultural presentado por Garcia, Pulido y Montes del Castillo, 1997), debería facilitarse la comparación, para poner de manifiesto diferencias y similitudes. A la vez debe trabajarse con el prejuicio y el estereotipo, tanto a nivel individual como grupal. Todo ello con la finalidad de vivir “armoniosamente en una sociedad multiétnica” (García et al., 1997).

2- Facilitar la reflexión y elaboración de nuevo conocimiento: si las WQ deben promocionar que el alumno participe activamente en la construcción de su conocimiento, se han de proponer actividades que no tengan que ver exclusivamente con copiar información. El análisis, comparación, reflexión, contraste, entre otros, pueden ser ejercidos mediante actividades que conlleven algún tipo de elaboración sobre la información proporcionada.

3- Asegurar un uso eficiente del tiempo: se trata de brindar recursos específicos de portales o páginas Web donde encontrar información necesaria para realizar la tarea. Se evitarán, por tanto, el uso de buscadores.

4- Delimitar mejor la tarea y el proceso: debe detallarse de forma más concreta el contenido del trabajo, considerando las mejoras anteriores, a la vez que darse pautas en el proceso que ayuden al alumno a seguir una serie de pasos.

5- Añadir un auténtico apartado de conclusiones: se trata de recoger los aspectos fundamentales que debieron trabajarse y elaborarse, brindando vías de reflexión futura.

6- Especificar y adecuar los contenidos a los destinatarios: no parece plausible una actividad de estas características “para alumnos de todas las edades”. Lo descrito en los puntos anteriores ha de ser graduado en función de los destinatarios. Una tarea demasiado genérica podría resultar aburrida para cursos avanzados o demasiado difícil para alumnos de menor edad.

- Utilidad de lo aprendido en la PEC 2 y PEC 3:

Conocer un recurso como la WQ permite abrir nuevas posibilidades de enseñanza. Es necesario adoptar un modelo en el que el alumno sea partícipe en su propio aprendizaje, construyendo el conocimiento mediante diferentes actividades. Las WQ son una herramienta muy útil en este sentido, pues brindan la oportunidad de trabajar con diversos recursos, de naturaleza variada (vídeos, gráficos, documentos, juegos, etc). Requiere que el alumno se organice y por tanto sea capaz de desarrollar una habilidad de manejo de información, extrayendo lo importante y elaborando el conocimiento mediante un proceso de reflexión.

Al diseñar la WQ me di cuenta de lo importante que es tener claros los conceptos, pero no ya solo en saber definirlos, sino en conocer sus fundamentos, de donde vienen, cual es su posición referente a otras alternativas. En el tema de la interculturalidad hemos visto que existen muchas propuestas. Si no profundizamos en ellas podremos estar diseñando actividades contradictorias o incluso contrarias a lo que realmente pretendemos enseñar.

En este sentido conocer el paradigma de la interculturalidad, frente a la multiculturalidad o pluriculturalidad, así como la existencia de nuevas alternativas frente a los análisis tradicionales del concepto de cultura, han servido para saber situar de forma correcta que es esto de la interculturalidad y como debemos llevarlo a cabo, siempre que apostemos por este modelo.

La ficha de evaluación de la PEC 3 es muy interesante, ya que nos muestra la importancia de valorar con detenimiento los recursos que vamos a utilizar. En este sentido he podido comprobar como en ocasiones nos encontramos con material que no es muy adecuado, aunque también soy consciente de que existen propuestas de mucho valor.

En definitiva, que para recomendar un material que se use en clase (o en otros contextos) es conveniente analizarlo con cierto detenimiento, pues en ello nos jugamos la calidad de la enseñanza, de esa guía que debemos dar.

Referencias

Eduteka (2002). Las WebQuest y el Uso de la Información. Consultado el 18 de noviembre del 2009 en: http://www.eduteka.org/comenedit.php3?ComEdID=0010

Eduteka (2005). Cómo elaborar una WebQuest de calidad o realmente efectiva. Consultado el 18 de noviembre del 2009 en: http://www.eduteka.org/modulos.php?catx=7&idSubX=225&ida=440&art=1

García, F., Pulido R. & Montes del Castillo (1997). Revista Iberoamericana de Educación, 13. Consultado el 26 de octubre del 2009 en: http://www.rieoei.org/oeivirt/rie13a09.htm

3- Seguimiento y evolución de la WebQuest.


El diseño de la WebQuest requirió un inicial estudio conceptual amplio, no solo considerando el contenido de los módulos, sino que nos sirvió de guía el material adicional (artículos) que se sugería en la propia PEC.

En base a eso aprendido con las lecturas, lo siguiente fue un proceso creativo, debatimos ideas sobre que hacer para que resulte una actividad rica en contenidos, pero a la vez motivadora. Tras el correspondiente intercambio de ideas fueron esclareciéndose las tareas que íbamos a construir en la WebQuest.

El propio concepto de cultura nos pareció fundamental, pues a veces tendemos a ver lo cultural como algo cerrado, bien definido, estable en el tiempo, asociado a un territorio, entre otras ideas erróneas, y queríamos que el alumno se diera cuenta de como poco a poco la antropología ha ido deshaciendo esa imagen mental que comúnmente las personas manejan. De esta forma presentamos conceptos como particularismo, universalismo, estereotipos, diversidad cultural, relativismo, entre otros.

Ello requería, por tanto, un modelo de la cultura crítico, que revisara desde el relativismo lo propio, que facultara a los alumnos para que puedan construir un nuevo conocimiento: quisimos que sean los protagonistas activos de su propio aprendizaje. Nosotros solo seríamos una guía, presentaríamos una serie de actividades organizadas para facilitar ese proceso.

Justamente ese es el principal objetivo de la WQ: promocionar el aprendizaje desde la reflexión. De allí que nuestras ideas iniciales tuvieran que estar muy claras, pues sino es imposible un diseño coherente en cuanto a contenidos.

En este sentido, trabajar con la WebQuest nos sirvió para aprender de forma precisa lo que queríamos comunicar. Es notable la diferencia que hay cuando uno aprende algo para sí mismo que cuando lo tiene que aprender a su vez para enseñarlo.

Pudimos comprobar que es mucho más fácil hablar de un concepto en abstracto, que presentar situaciones en las que se pueda aplicar o deducir, aunque sin duda si esto se consigue el aprendizaje resulta mucho más práctico, extrapolable a situaciones y contextos cotidianos, útil por tanto para el análisis de la realidad. La música nos pareció una herramienta interesante para poner de manifiesto la complejidad de lo cultural, en cuanto a red en continua relación y mutuo enriquecimiento.

En el momento en el que se colgó la instrucción sobre esta entrada estábamos diseñando el proceso, que era para nosotros lo más importante. Una de las dificultades que tuvimos fue como construir de forma coherente y unitaria lo que pedíamos al alumno.

En efecto, habíamos seleccionado trabajar con la música y con los derechos humanos, pero debíamos expresar con claridad la relación entre el concepto de cultura, la diversidad cultural, la interculturalidad, los derechos humanos, los estereotipos y el uso de la violencia.

Ello supuso que revisáramos con esmero el propio apartado "tarea", pues allí debía definirse en pocas palabras que se esperaba del alumno y cual era el o los productos finales.

El contenido de la WQ diseñada se basa en un nivel de interculturalidad propio del modelo de integración pluriculturalista, por tanto consideramos la educación intercultural como un valor.

En relación a la PEC 1, opino que puede ser una alternativa interesante. Con las WQ podemos conseguir que los alumnos reflexionen y trabajen sobre la interculturalidad brindando multitud de recursos. Si apoyáramos el uso de los videojuegos propuesto por Jorge podría diseñarse una WQ que pidiera a los alumnos jugar, a la vez que consultar otros recursos, y más tarde contestar a unas preguntas, sin perjuicio del posterior debate, en caso de que se considere oportuno.

En el plano técnico hemos tenido diversas dificultades en la plataforma brindada por www.webquest.es, como problemas de autentificación, desaparición de datos de las páginas, problemas de edición (a veces juntaba palabras, dejaba espacios en blanco, etc), entre otros.

Cuando leí la PEC y comencé a ver las WQ de ejemplo, pensé que estaban mal hechas, las vi con un diseño "arcaico", típico de las primeras webs, finales de los 90. Claro que en ese momento era incapaz de valorar lo más importante: el contenido.

En este sentido creo que la plataforma va un paso por detrás de la tecnología. En realidad se supone que con este tipo de herramientas buscamos motivar al alumno, pero basta con entrar en páginas web recientes y veremos gráficos espectaculares, movimiento, un diseño armónico... Aunque claro, se que es difícil plantearle a un profesor que se convierta en un conocedor de herramientas informáticas complejas para diseñar una WQ realmente atractiva.

Claro que finalmente, tras haber publicado nuestra propia WQ, fui más consciente del esfuerzo que requiere, no ya del diseño, que si, sino de un buen planteamiento, original y a la vez que aproveche toda la potencialidad del recurso.

El trabajo en grupo resultó muy positivo, primero hicimos una especie de lluvia de ideas, descartamos algunas y nos quedamos con las que nos parecieron más interesantes. Como eran dos grandes apartados, la música por un lado y los derechos humanos por otro, nos encargamos cada uno de una de las partes. Fuimos compartiendo los avances y haciendo retoques, opinando sobre lo que se podía mejorar y cambiar, a la vez que "publicábamos" los contenidos.