El diseño de la WebQuest requirió un inicial estudio conceptual amplio, no solo considerando el contenido de los módulos, sino que nos sirvió de guía el material adicional (artículos) que se sugería en la propia PEC.
En base a eso aprendido con las lecturas, lo siguiente fue un proceso creativo, debatimos ideas sobre que hacer para que resulte una actividad rica en contenidos, pero a la vez motivadora. Tras el correspondiente intercambio de ideas fueron esclareciéndose las tareas que íbamos a construir en la WebQuest.
El propio concepto de cultura nos pareció fundamental, pues a veces tendemos a ver lo cultural como algo cerrado, bien definido, estable en el tiempo, asociado a un territorio, entre otras ideas erróneas, y queríamos que el alumno se diera cuenta de como poco a poco la antropología ha ido deshaciendo esa imagen mental que comúnmente las personas manejan. De esta forma presentamos conceptos como particularismo, universalismo, estereotipos, diversidad cultural, relativismo, entre otros.
Ello requería, por tanto, un modelo de la cultura crítico, que revisara desde el relativismo lo propio, que facultara a los alumnos para que puedan construir un nuevo conocimiento: quisimos que sean los protagonistas activos de su propio aprendizaje. Nosotros solo seríamos una guía, presentaríamos una serie de actividades organizadas para facilitar ese proceso.
Justamente ese es el principal objetivo de la WQ: promocionar el aprendizaje desde la reflexión. De allí que nuestras ideas iniciales tuvieran que estar muy claras, pues sino es imposible un diseño coherente en cuanto a contenidos.
En este sentido, trabajar con la WebQuest nos sirvió para aprender de forma precisa lo que queríamos comunicar. Es notable la diferencia que hay cuando uno aprende algo para sí mismo que cuando lo tiene que aprender a su vez para enseñarlo.
Pudimos comprobar que es mucho más fácil hablar de un concepto en abstracto, que presentar situaciones en las que se pueda aplicar o deducir, aunque sin duda si esto se consigue el aprendizaje resulta mucho más práctico, extrapolable a situaciones y contextos cotidianos, útil por tanto para el análisis de la realidad. La música nos pareció una herramienta interesante para poner de manifiesto la complejidad de lo cultural, en cuanto a red en continua relación y mutuo enriquecimiento.
En el momento en el que se colgó la instrucción sobre esta entrada estábamos diseñando el proceso, que era para nosotros lo más importante. Una de las dificultades que tuvimos fue como construir de forma coherente y unitaria lo que pedíamos al alumno.
En efecto, habíamos seleccionado trabajar con la música y con los derechos humanos, pero debíamos expresar con claridad la relación entre el concepto de cultura, la diversidad cultural, la interculturalidad, los derechos humanos, los estereotipos y el uso de la violencia.
Ello supuso que revisáramos con esmero el propio apartado "tarea", pues allí debía definirse en pocas palabras que se esperaba del alumno y cual era el o los productos finales.
El contenido de la WQ diseñada se basa en un nivel de interculturalidad propio del modelo de integración pluriculturalista, por tanto consideramos la educación intercultural como un valor.
En relación a la PEC 1, opino que puede ser una alternativa interesante. Con las WQ podemos conseguir que los alumnos reflexionen y trabajen sobre la interculturalidad brindando multitud de recursos. Si apoyáramos el uso de los videojuegos propuesto por Jorge podría diseñarse una WQ que pidiera a los alumnos jugar, a la vez que consultar otros recursos, y más tarde contestar a unas preguntas, sin perjuicio del posterior debate, en caso de que se considere oportuno.
En el plano técnico hemos tenido diversas dificultades en la plataforma brindada por www.webquest.es, como problemas de autentificación, desaparición de datos de las páginas, problemas de edición (a veces juntaba palabras, dejaba espacios en blanco, etc), entre otros.
Cuando leí la PEC y comencé a ver las WQ de ejemplo, pensé que estaban mal hechas, las vi con un diseño "arcaico", típico de las primeras webs, finales de los 90. Claro que en ese momento era incapaz de valorar lo más importante: el contenido.
En este sentido creo que la plataforma va un paso por detrás de la tecnología. En realidad se supone que con este tipo de herramientas buscamos motivar al alumno, pero basta con entrar en páginas web recientes y veremos gráficos espectaculares, movimiento, un diseño armónico... Aunque claro, se que es difícil plantearle a un profesor que se convierta en un conocedor de herramientas informáticas complejas para diseñar una WQ realmente atractiva.
Claro que finalmente, tras haber publicado nuestra propia WQ, fui más consciente del esfuerzo que requiere, no ya del diseño, que si, sino de un buen planteamiento, original y a la vez que aproveche toda la potencialidad del recurso.
El trabajo en grupo resultó muy positivo, primero hicimos una especie de lluvia de ideas, descartamos algunas y nos quedamos con las que nos parecieron más interesantes. Como eran dos grandes apartados, la música por un lado y los derechos humanos por otro, nos encargamos cada uno de una de las partes. Fuimos compartiendo los avances y haciendo retoques, opinando sobre lo que se podía mejorar y cambiar, a la vez que "publicábamos" los contenidos.
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