domingo, 13 de diciembre de 2009

4. Valoración de recursos para la Interculturalidad



Esta WQ que hemos creado junto con la compañera Úrsula P.M. está dirigida a alumnos/as de cuarto de la ESO.

Para su elaboración hemos partido de un modelo crítico de la cultura, de forma que la principal finalidad es que el alumno pueda reflexionar sobre el concepto de la cultura y luego aplicar
lo aprendido a la diversidad cultural, la convivencia, los estereotipos, los derechos humanos y el uso de la violencia.

Las tareas se dividen en tres grandes apartados:

a) Escuchar y ver vídeos de música: con ello pretendemos que se vaya revisando diferentes aspectos relacionados con la definición de cultura (sus fronteras, el enriquecimiento mútuo, etc). Las canciones son de diferentes orígenes y estilos.

b) Conocer la Declaración Universal de los Derechos Humanos: se trata de encontrar en dicho documento una forma de consenso sobre valores primordiales (libertad, igualdad, etc), integrando la importancia de los mismos a la hora de vencer estereotipos y no justificar el uso de la violencia.

c) Realizar una revisión sobre el propio proceso de aprendizaje: para que el alumno sea consciente de lo que ha aprendido, de las dificultades, de las opciones futuras de reflexión, etc.

- Valoración de la webquest como herramienta que puede incidir especialmente en habilidades de carácter intercultural:

El acceso a información muy variada, tanto escrita como multimedia (videos, imágenes, canciones, etc), de diversos grupos humanos, con una historia y elementos culturales diferentes (y bajo un prisma relativista moderado), permite acercarnos a realidades desconocidas por el alumno. Si la interculturalidad se basa en la negociación, en la interacción, en el acercamiento al otro mediante el diálogo, conociéndolo; y la visión crítica de la cultura que nos presentaba García, Pulido y Montes del Castillo (1997), como modelo de educación multicultural, necesita “un conocimiento crítico sobre la cultura propia”, que ha de “generarse en el contraste constante con otras formas culturales”, las WQ permiten superar el contexto cultural más o menos inmediato del alumno (aunque diverso), mediante información difícilmente accesible por otros medios (al menos en riqueza y en disponibilidad inmediata), brindando conocimiento que facilita ese necesario contraste entre culturas y el acercamiento cognoscente.

Pero claro, el “que hacer” con esa información es todavía más importante: hemos de incentivar al alumno a pensar, a reflexionar sobre conceptos, sobre cuestiones que en apariencia tienen una sola lectura, ayudando a que descubran otras formas de entender la realidad. Todo ello es perfectamente posible con las WQ.

Sin duda uno de los grandes retos de la Educación Intercultural es combatir estereotipos dañinos, que fustigan a ciertos grupos, con el peor ejemplo del uso de la violencia. Hemos de buscar la integración, mediante la negociación y un trato igualitario, que rompa con relaciones de poder instauradas. Las WQ también permitirá no solo un acercamiento desde el conocimiento formal, sino desde lo emocional. Comprender no solo es entender cognitivamente algo, sino captar su esencia y ello parece imposible sino utilizamos todo nuestro potencial cognitivo-emocional. La música es una forma de activar este potencial, pero también podemos proponer otro ejemplo, como el uso en la WQ de la comunicación virtual de los alumnos con otros de zonas diferentes, de regiones más o menos remotas (existen diversas redes con estos fines), que incentiven el sentimiento de vinculación, de que todos pertenecemos a esto que llamamos humanidad. Solo desde ese profundo conocimiento y afecto surge el respeto de forma natural.

- Comentario de la página web evaluada:



Análisis conceptual

La propuesta que realiza la WQ parece más próxima al multiculturalismo que a la interculturalidad. Analicemos esta cuestión con detalle:

- Se asume un abanico de culturas presentes en un mismo espacio social, aunque separadas: la idea de “tarta”, resaltando las “partes” o “porciones” que le corresponde a cada cultura, nos recuerda al aislamiento que propugna el multiculturalismo. Por el contrario, el paradigma de la interculturalidad resalta el continuo intercambio, la interacción.

- Se presupone una homogeneidad cultural que olvida por completo la diversidad intracultural: cada miembro del grupo debe contrastar con el compañero que “la información es correcta”. Como indiqué en el apartado de limitaciones, es muy probable que dentro de la pretendida homogénea cultura de origen, existan diferencias que impidan al alumno manifestar si tal o cual información es correcta. Como ejemplo relataré que hace años viajé a Alicante y allí probé una comida llamada “caldo con pelota” (está formada por carne picada, piñones y especias, se sirve en un cuenco con caldo, como si fuera una albóndiga gigante). Jamás había oído nada de tal plato y es algo muy conocido y típico de la zona.

- Centra su atención en las características de una cultura, como algo cerrado, pero no estimula a realizar comparaciones para poner en evidencia similitudes y diferencias. Se pierde la oportunidad de indagar en unan visión relativista, crítica de la cultura.

Por lo expuesto, si tuviéramos que referirnos a alguno de los modelos de educación multicultural desarrollados por Garcia, Pulido y Montes del Castillo (1997), encontramos algunos rasgos propios del modelo “el entendimiento cultural: el conocimiento de la diferencia”. No obstante, la propuesta de la WQ carece de algunos elementos fundamentales de dicho modelo, como el estudio de las similitudes.

En cuanto al concepto de cultura, Moodley (citado por García, Pulido y Montes del Castillo, 1997), indica que “en la mayoría de visiones sobre educación multicultural se halla implícita una concepción algo estática de la cultura. La cultura es vista como un conjunto más o menos implícito de características inmutables atribuibles a grupos diferentes de personas”.

En este sentido, la WQ parece defender una visión propia del particularismo, por esa imagen de culturas perfectamente delimitadas. Frente a ello, puede defenderse un concepto más dinámico de cultura, pues los intercambios continuos, la interacción permanente, hace que los límites de cada cultura sean difusos y se presenten más como categorías mentales, socialmente construidas, aunque individualmente modificadas, que como un conjunto de rasgos “objetivos” y “tangibles” común a un grupo humano.

Me pregunto, adicionalmente, si junto a ese particularismo, el hecho de que no se mencione en ningún momento la comparación, llevan implícito ideas propias de la irreductibilidad.

Por otro lado, en las conclusiones establece unos objetivos que resultan un tanto cuestionables, en concreto:

- Llegar al punto de que miembros de diferentes culturas lleguen a conciliarse”: parece presuponer que existe algún conflicto entre las culturas de los alumnos que conforman el grupo. Ello resulta un tanto incoherente con el contenido de la tarea. Solo se encomienda la búsqueda de información para conocer rasgos de otras culturas, pero en ningún momento se invita a reflexionar sobre conflictos. No comprendo bien como se pretende alcanzar una conciliación sin más, por compartir con el compañero información sobre su cultura. Lo anterior no significa negar la existencia de conflictos, que puede haberlos, algo de lo que no es ajena la interculturalidad, solo que no se adecua a lo presentado en la WQ.

- La finalidad de este ejercicio es básicamente la convivencia entre personas de culturas diferentes”: en el mismo apartado de conclusiones, bajo el título de "guía para el profesor", expresa que “esta actividad puede llevarse a cabo en unas 5 o 6 sesiones de clase”, ello es indicativo de que se ha pensado desarrollar en la escuela o el instituto (ya hemos aclarado que no establece límite de edad). Pues bien, en base a ello me pregunto si esa convivencia no se produce ya a diario en la clase y en el patio. No soy capaz de vislumbrar en que consiste la convivencia si el aspecto cooperativo en el que descansa el trabajo (una vez finalizado el trabajo individual) es opinar sobre la veracidad o no de la información encontrada en Internet. Que se fomente la cooperación y la colaboración entre alumnos, si, pero la convivencia ya está presente en todo momento y por tanto no parece razonable esgrimir tal cuestión como la finalidad de la tarea propuesta.

En cuanto a la posición interculturalista, pudiendo ser débil o fuerte, aunque se habla de la convivencia y la conciliación, si atendemos exclusivamente al contenido de la WQ, más allá de las intenciones declaradas (que no coinciden con lo desarrollado en los diferentes apartados), no puede deducirse ni una ni otra. Las limitaciones comentadas reducen el impacto de la WQ al conocimiento meramente repetitivo. En este sentido, aunque parece que busca ir más allá de una posición interculturalista de mínimos, no desarrolla un auténtico conocimiento comparativo, a la vez que reflexivo sobre las culturas, la relatividad, los estereotipos, la tolerancia, etc. En definitiva, falta la propia interculturalidad en la propuesta global.

Potencial educativo

Una de las características fundamentales de las WebQuest (Eduteka, 2002) es el uso de la información con fines distintos al mero conocimiento memorístico. Lo distintivo de este tipo de herramientas es que se le presenta a los alumnos una tarea en la cual debe reflexionar, elaborar, comparar, analizar o en términos generales construir un nuevo conocimiento a partir de un proceso en el que es partícipe de forma activa, y no como mera repetición o extracción de información. En la WQ valorada se propone compilar información, sin ningún otro cometido, lo cual impide aprovechar todo el potencial educativo de este tipo de páginas Web.

Por otro lado, las recomendaciones que se realizan por profesionales experimentados en la utilización de la WQ (Eduteka, 2005) es que la información necesaria para elaborar el producto propuesto esté delimitada en una serie de recursos facilitados en el propio apartado de proceso (o incluso en un apartado específico).

En la WQ analizada se pide buscar información sobre culturas, brindando una serie de buscadores, lo cual va contra el uso eficiente del tiempo. La enorme cantidad de páginas, a veces con informaciones de dudosa validez, conlleva un torrente de información que es muy difícil de seleccionar.

Adicionalmente a lo anterior, los diversos apartados de la WQ, como la introducción, tarea o proceso, no se ajustan a los contenidos recomendados. Por ejemplo, el apartado de “tarea” es de extensión mayor al de “proceso”, cuando en realidad debe ser al contrario. En el apartado tarea debe especificarse de forma detallada la tarea, pero no todo el proceso. El producto no se especifica lo suficiente, solo se dice “cada alumno deberá presentar un trabajo informativo”, ¿cuál es el contenido?. Solo se indica que se buscará información sobre “costumbres culinarias, familiares y culturales”. Por otro lado, en el proceso faltan instrucciones de enorme trascendencia, como la manera de contrastar con el compañero la información encontrada, que consecuencias trae el que no coincida (si se ha de dejar constancia en algún sitio, por escrito, o si el trabajo no debe modificarse, o si modificándose se ha de advertir de la modificación a raíz de lo comentado por el compañero, etc), la extensión del trabajo, etc.

Las conclusiones no aportan al alumno información alguna, sino solo indicaciones para el profesor, algo que en realidad debería ir indicado en una guía didáctica. En dicho apartado debería indicarse “los aspectos de la temática que se esperaba que el estudiante descubriera mediante el desarrollo de la Tarea” y “estimular la reflexión del estudiante sobre la importancia del tema para su vida cotidiana o para el medio en el que vive” (Eduteka, 2005).

Posibles usos

El conocimiento de otras culturas (sin caer en una visión particularista) es siempre recomendable como bagaje imprescindible para comprender realidades cotidianas, en el contexto próximo del alumno o bien en territorios más lejanos. La globalización supone un reto adicional, pues los movimientos migratorios conllevan un contacto continuo, una convivencia de grupos humanos portadores de diferentes culturas.

El aspecto más formal de la WQ, sea aprendiendo sobre costumbres, gastronomía, fiestas u otros aspectos similares, tiene un valor, que aunque resulta ser muy por debajo de la potencialidad de una WQ, podríamos reconducir introduciendo una serie de mejoras.

Antes de desarrollar esas posibles mejoras, he de puntualizar que a lo máximo que parece poder aspirarse, dado el diseño de la WQ, es a un modelo de “entendimiento cultural”, tal y como lo definen García, Pulido y Montes del castillo (1997). Y aunque me basaré en él para diseñar las mejoras, comparto una visión diferente del concepto de cultura, propia del paradigma intercultural, donde el relativismo tiene un peso significativo. Por ello, antes que definir a las culturas como aisladas y cerradas, asumo las fronteras como difusas, dado el continuo contacto que va generando nuevas formas y usos culturales. Si fuese posible “rediseñar” completamente esa WQ sería de lo más interesante introducir aspectos del modelo de “educación intercultural como desarrollo de la crítica cultural” (García et. al, 1997), brindando un nuevo concepto de cultura, relativizando lo propio, a la vez que presentando conocimiento alternativo para el contraste cultural.

Dicho lo anterior, y respetando en cierto modo el concepto de cultura del que parte la WQ evaluada, se pueden sugerir las siguientes mejoras:

1- Completar aspectos propios de un modelo educativo específico: si, tal y como he explicado anteriormente, partimos de una WQ basada en un modelo educativo de “entendimiento cultural” (como uno de los modelos de educación multicultural presentado por Garcia, Pulido y Montes del Castillo, 1997), debería facilitarse la comparación, para poner de manifiesto diferencias y similitudes. A la vez debe trabajarse con el prejuicio y el estereotipo, tanto a nivel individual como grupal. Todo ello con la finalidad de vivir “armoniosamente en una sociedad multiétnica” (García et al., 1997).

2- Facilitar la reflexión y elaboración de nuevo conocimiento: si las WQ deben promocionar que el alumno participe activamente en la construcción de su conocimiento, se han de proponer actividades que no tengan que ver exclusivamente con copiar información. El análisis, comparación, reflexión, contraste, entre otros, pueden ser ejercidos mediante actividades que conlleven algún tipo de elaboración sobre la información proporcionada.

3- Asegurar un uso eficiente del tiempo: se trata de brindar recursos específicos de portales o páginas Web donde encontrar información necesaria para realizar la tarea. Se evitarán, por tanto, el uso de buscadores.

4- Delimitar mejor la tarea y el proceso: debe detallarse de forma más concreta el contenido del trabajo, considerando las mejoras anteriores, a la vez que darse pautas en el proceso que ayuden al alumno a seguir una serie de pasos.

5- Añadir un auténtico apartado de conclusiones: se trata de recoger los aspectos fundamentales que debieron trabajarse y elaborarse, brindando vías de reflexión futura.

6- Especificar y adecuar los contenidos a los destinatarios: no parece plausible una actividad de estas características “para alumnos de todas las edades”. Lo descrito en los puntos anteriores ha de ser graduado en función de los destinatarios. Una tarea demasiado genérica podría resultar aburrida para cursos avanzados o demasiado difícil para alumnos de menor edad.

- Utilidad de lo aprendido en la PEC 2 y PEC 3:

Conocer un recurso como la WQ permite abrir nuevas posibilidades de enseñanza. Es necesario adoptar un modelo en el que el alumno sea partícipe en su propio aprendizaje, construyendo el conocimiento mediante diferentes actividades. Las WQ son una herramienta muy útil en este sentido, pues brindan la oportunidad de trabajar con diversos recursos, de naturaleza variada (vídeos, gráficos, documentos, juegos, etc). Requiere que el alumno se organice y por tanto sea capaz de desarrollar una habilidad de manejo de información, extrayendo lo importante y elaborando el conocimiento mediante un proceso de reflexión.

Al diseñar la WQ me di cuenta de lo importante que es tener claros los conceptos, pero no ya solo en saber definirlos, sino en conocer sus fundamentos, de donde vienen, cual es su posición referente a otras alternativas. En el tema de la interculturalidad hemos visto que existen muchas propuestas. Si no profundizamos en ellas podremos estar diseñando actividades contradictorias o incluso contrarias a lo que realmente pretendemos enseñar.

En este sentido conocer el paradigma de la interculturalidad, frente a la multiculturalidad o pluriculturalidad, así como la existencia de nuevas alternativas frente a los análisis tradicionales del concepto de cultura, han servido para saber situar de forma correcta que es esto de la interculturalidad y como debemos llevarlo a cabo, siempre que apostemos por este modelo.

La ficha de evaluación de la PEC 3 es muy interesante, ya que nos muestra la importancia de valorar con detenimiento los recursos que vamos a utilizar. En este sentido he podido comprobar como en ocasiones nos encontramos con material que no es muy adecuado, aunque también soy consciente de que existen propuestas de mucho valor.

En definitiva, que para recomendar un material que se use en clase (o en otros contextos) es conveniente analizarlo con cierto detenimiento, pues en ello nos jugamos la calidad de la enseñanza, de esa guía que debemos dar.

Referencias

Eduteka (2002). Las WebQuest y el Uso de la Información. Consultado el 18 de noviembre del 2009 en: http://www.eduteka.org/comenedit.php3?ComEdID=0010

Eduteka (2005). Cómo elaborar una WebQuest de calidad o realmente efectiva. Consultado el 18 de noviembre del 2009 en: http://www.eduteka.org/modulos.php?catx=7&idSubX=225&ida=440&art=1

García, F., Pulido R. & Montes del Castillo (1997). Revista Iberoamericana de Educación, 13. Consultado el 26 de octubre del 2009 en: http://www.rieoei.org/oeivirt/rie13a09.htm

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